El 5 de Octubre de 1957, dirigiéndose al II Congreso Mundial para el Apostolado de los Laicos, el papa Pío XII decía: "... cuatro peligros mortales amenazan a la Iglesia de América Latina: la invasión de las sectas protestantes, la secularización, el marxismo y un inquietante espiritismo..." Los obispos latinoamericanos reunidos en Puebla expresaron también su preocupación por la "invasión de sectas", y últimamente en la XVI Reunión del CELAM, el tema fue objeto de detallado estudio.
El problema de las sectas lo hallamos en realidad desde los orígenes del cristianismo y ya los escritos del Nuevo Testamento se encargan de combatir a múltiples movimientos heréticos surgidos en la época. En la Primera Carta de Juan vemos como el apóstol combate a la secta que niega la verdadera humanidad de Jesús; y Pablo, en su Primera Carta a los Corintios increpa a los sectarios que no creen en la resurrección de los muertos. Por tanto, el fenómeno que observamos y sentimos hoy en nuestro país es algo casi "natural" en la historia de la verdadera Iglesia de Dios.
Pero hoy el problema se agudiza por la incisiva campaña proselitista de las sectas, emprendida a expensas de la ignorancia religiosa del pueblo, con fuertes recursos económicos y las más de las veces para combatir las orientaciones de la Iglesia en el campo social, político y económico.
Las carpas, las notas periodísticas sobre grupos religiosos "misteriosos", las desmentidas, el aluvión de propaganda protestante, no vinieron sino a concientizarnos a los católicos de que estamos frente a un inquietante problema para nuestra fe. Nos damos cuenta que estamos poco formados en ella, y, quizás lo más preocupante, no estamos capacitados para defenderla ante los ataques. Una revista española ("Vida Nueva"), al analizar este mismo fenómeno concluía que las sectas prosperaban donde la formación religiosa era nula o deficiente.
Una ayuda para poder defenderse es conocer algo del atacante, sus armas que emplea. En este artículo queremos presentar las características más destacables de las sectas que proliferan en nuestro ambiente. Pero lo haremos a la luz de la doctrina católica, en un cuadro comparativo donde el lector pueda establecer sencillamente la diferencia de lo que las sectas proclaman en relación a lo que nuestra Madre Iglesia enseña.
No pretendemos ser exhaustivos en cada
tema, pero trataremos de remitir al lector a aquellos textos o publicaciones
que puedan ayudar a una profundización.
¿Por qué los católicos van a las sectas?
Encontramos que los principales "ganchos" de estas sectas para atraer a la gente son: los cultos cargados de sentimientos y efectos emocionales, la creación de comunidades fraternales y la excesiva simplificación del texto bíblico, en detrimento de la Verdad.
¿Qué buscan, pues, los
católicos en las sectas, que no encuentran en la Iglesia? ¿Menos
"frialdad"? ¿Mayor participación?... La respuesta no la podemos
dar sino a partir de un análisis en profundidad, objetivo que no
persiguen estas líneas. Pero queda la inquietud planteada.
¿Qué pueden hacer los católicos?
El fenómeno de la proliferación de sectas ha motivado muchos estudios por parte de la jerarquía eclesiástica en los países afectados. De la cantidad de conclusiones sacadas en orden a una respuesta eficaz de parte de la Iglesia, rescatamos las siguientes:
1. Con sectas o sin sectas, se debe recordar que el anuncio del Evangelio, como la Iglesia lo viene haciendo desde hace 2.000 años confiada en la fuerza del Espíritu Santo, es la tarea primordial. Este Evangelio se lo lee a la luz de la tradición apostólica, de los padres de la Iglesia y del magisterio actual. por tanto la Iglesia Católica mantiene la unidad del Evangelio, en contra del protestantismo, que se fundamenta en la libre interpretación de la Sagrada Escritura, originándose así las sectas.
2. Se impone una presentación clara e integral de la doctrina de la Iglesia Católica, que no es otra cosa que la verdad que Jesucristo ha vivido y ha anunciado.
3. Es necesario educar la conciencia del creyente en la dimensión eclesial. Es decir, no se puede ser auténticamente cristiano sin entrar a configurar al mismo tiempo la comunidad eclesial, tal como la entendieron y construyeron los Apóstoles y la primitiva comunidad.
4. El testimonio de vida de la comunidad eclesial y de
cada católico en particular, según las palabras de Jesús:
"En esto conocerán que son mis discípulos: si se aman unos
a otros". Es la clave de credibilidad de la Iglesia.
Una tabla comparativa
A continuación presentamos una
tabla comparativa con algunas de las afirmaciones más importantes
y distintivas que presentan cinco de las sectas más difundidas en
América Latina: los "Mormones", los "Testigos de Jehová",
"El Pueblo de Dios", "Asambleas de Dios" y "Adventistas del Séptimo
Día" en contraste con las presentadas por nuestra Iglesia Católica
Apostólica Romana. Los versículos del Santo Evangelio ofrecidos
ante cada afirmación de la Iglesia pueden servirnos de guía
para comprender, en parte, el fundamento evangélico de cada enseñanza
divulgada por los católicos.
¿Qué dicen sobre DIOS?
La Iglesia Católica(Mt. 28,19)
Es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Tres personas y un sólo Dios (Santísima Trinidad) Creador de todas las cosas.
Los Mormones: Dios Padre de carne y hueso. No es creador, tan sólo organizador de los elementos del mundo, que son eternos. Cada hombre puede ser como Dios (politeísmo).
Testigos de Jehová: Existe un Dios único, espiritual y omnipotente: Jehová. Niegan la Trinidad, Dios es uno, sin distinción de personas.
El Pueblo de Dios: Dios es padre Todopoderoso Creen en la Santísima Trinidad.
Asambleas de Dios: Es Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Adventistas del Séptimo
Día: Es el Padre Todopoderoso, creador del mundo.
¿Qué dicen sobre JESUCRISTO?
La Iglesia Católica (Mt. 16,16-17 y Hech. 2,14-17)
Es el Hijo de Dios hecho hombre, murió crucificado para expiación de nuestros pecados, resucitó y vive a la diestra de Dios Padre.
Los Mormones: Niegan su concepción virginal, su encarnación por el Espíritu Santo, y el valor absoluto de su redención.
Testigos de Jehová: Fue solo un hombre, criatura espiritual de Jehová. Niegan su divinidad, su encarnación virginal, su resurrección corporal y el valor de su redención.
El Pueblo de Dios: Dios mismo hecho hombre para salvación nuestra.
Asambleas de Dios: Verdadero hombre y verdadero Dios Admiten la Encarnación y la redención de Cristo.
Adventistas del Séptimo
Día: Hijo de Dios, nació de María, vivió
como hombre, murió en la cruz en expiación completa por nuestros
pecados, resucitó, ascendió a los cielos y volverá
para establecer su Reino en la tierra.
¿Qué dicen sobre MARÍA?
La Iglesia Católica (Jn. 19, 25-27)
Siempre virgen,
concebida sin pecado, asunta en cuerpo y alma al cielo, es Madre de Jesucristo,
y por tanto, Madre de Dios y Madre de la Iglesia.
Los Mormones: Es madre de Jesús, no Madre de Dios, no inmaculada, no virgen, ni asunta a los cielos.
Testigos de Jehová: María engendró a Jesús, hombre. Niegan su virginidad, su concepción inmaculada, su asunción a los Cielos.
El Pueblo de Dios: Mujer que aceptó la santidad que viene de Dios. Madre de Jesús. No es Madre de Dios.
Asambleas de Dios: Es virgen, Madre de Jesús, pero no Madre de Dios.
Adventistas del Séptimo
Día: Madre de Jesús. No Madre de Dios.
¿Qué dicen sobre LA IGLESIA?
La Iglesia Católica(1Cor. 12,27 y Hech. 20,28)
Es una, Santa, Católica y Apostólica. Cuerpo místico de Cristo, Pueblo de Dios peregrinante. Germen y comienzo del Reino de Dios por el que la obra redentora de Cristo continúa a través de la historia.
Los Mormones: Es la Iglesia grande y más abominable que todas las otras iglesias.
Testigos de Jehová: Vasta organización inspirada por Satanás. Cristo no fundó una religión jerárquica Toda religión organizada está inspirada por el Diablo.
El Pueblo de Dios: La religión es cosa del diablo; Dios no necesita de una organización humana para llegar a los hombres.
Asambleas de Dios: La iglesia "apóstata" que será castigada por Dios en un período que se llama "la gran tribulación".
Adventistas del Séptimo
Día: Gigantesco sistema de falsa religión, creación
del poder de Satanás.
¿Qué dicen sobre EL PAPA?
La Iglesia Católica(Mt. 10,2 y Mt. 16, 17-20 y Lc. 22, 31-33)
Pedro es la piedra sobre la que Jesucristo edificó su Iglesia. Los Papas son sus sucesores, "cabeza visible" de la Iglesia en el mundo.
Los Mormones: ?
Testigos de Jehová: ?
El Pueblo de Dios: ?
Asambleas de Dios: ?
Adventistas del Séptimo
Día: El hombre del pecado que se hace llamar "Señor
Dios, el Padre". Es el Anticristo, que posee el número de la bestia
en su tiara.
¿Qué dicen sobre LA MISA?
La Iglesia Católica(Hech. 2, 42-46 y Hech. 20, 7-11 y 1Cor. 11, 23-34)
Celebrada por la comunidad, presidida por el sacerdote, es la actualización real del sacrificio redentor de la cruz.
Los Mormones: Poseen como rito un simbolismo de la última cena.
Testigos de Jehová: No tienen ningún tipo de sacramento, ni culto litúrgico. Apenas se reúnen para aprender y estudiar la Biblia.
El Pueblo de Dios: El pan que Dios nos da no es material, es su palabra. No tiene sacramentos.
Asambleas de Dios: Tienen como Sacramento la "Santa Cena", donde participan del pan y el vino, simbolismo del Cuerpo y la Sangre de Cristo sacrificado por nuestra salvación.
Adventistas del Séptimo
Día: No la aceptan. En cambio tienen en su culto:
cantos, lectura bíblica, comentarios, lavatorio de los pies, pública
reconciliación y la Cena, que no es en realidad un Sacramento.
¿Qué dicen sobre EL ALMA?
La Iglesia Católica(Hech. 2, 42-46 y Hech. 20, 7-11 y 1Cor. 11, 23-34)
Dios es Creador,
en cada hombre, del alma espiritual e inmortal.
Los Mormones: Existen antes de los cuerpos. Evolucionan y por esfuerzo del hombre pueden llegar a ser como Dios.
Testigos de Jehová: El alma humana no es inmortal. La inmortalidad será un premio para los justos.
El Pueblo de Dios: Es inmortal. Dios se manifiesta a los hombres por nuestro espíritu, señalando sus profecías y su voluntad.
Asambleas de Dios: Es inmortal.
Adventistas del Séptimo
Día: De por sí no es inmortal. Con la muerte queda
en un estado de inconsciencia.
¿Qué dicen sobre EL MATRIMONIO?
La Iglesia Católica(Mt. 5, 28-32 y 1Cor. 7, 10-16)
La unión matrimonial del varón y la mujer es el signo eficaz del amor de Cristo a la Iglesia, por tanto, monógamo e indisoluble.
Los Mormones: Admiten la poligamia. Incluso un matrimonio "sellado" que une en vida y después de la muerte.
Testigos de Jehová: No es sacramento; es un contrato en varón y mujer. Es indisoluble, pero admiten el divorcio por adulterio o incompatibilidad. Rechazan la poligamia.
El Pueblo de Dios: No existe como sacramento. Se rigen por el matrimonio civil. El hombre es "cabeza" ante Dios. Observación: es de notar las acusaciones de poligamia que recibieron miembros de la secta.
Asambleas de Dios: No lo tiene como sacramento.
Adventistas del Séptimo
Día: ?
¿Qué dicen sobre LA VIDA ETERNA?
La Iglesia Católica(Jn. 6, 51-59)
Quienes mueren
en la gracia de Cristo vivirán inmediatamente la alegría
del encuentro con el Padre, en el Hijo, en fuerza del espíritu.
Los Mormones: Cristo vendrá a reinar en persona sobre la tierra. Hasta después de la muerte los hombres tienen oportunidad de resarcirse de sus faltas.
Testigos de Jehová: Nuevos cielos y nueva tierra serán creados. Aquellos albergarán a 144.000 elegidos. Los demás justos vivirán eternamente en la tierra. Los malvados serán aniquilados junto a Satanás.
El Pueblo de Dios: Quien cumple los diez mandamientos, será salvado.
Asambleas de Dios: El hombre, para ser salvo, sólo tiene que arrepentirse y creer en el Evangelio, aceptar a Cristo como salvador personal. Aquellos que no lo acepten irán a "un lugar de tormento eterno".
Adventistas del Séptimo
Día: Cristo resucitará a los justos, llevándolos
al cielo por mil años. El demonio quedará atado a la tierra.
Pasado el milenio, Satanás y los malvados serán vencidos
y aniquilados.
¿Quién fue su FUNDADOR?
La Iglesia Católica(Lc. 24, 44-49 y Mc. 16, 15-20)
El mismo Jesucristo hace casi 2.000 años.
Los Mormones: José Smith, hacia 1830, en Estados Unidos.
Testigos de Jehová: Carlos T. Russell, en los Estados Unidos, hacia 1910.
El Pueblo de Dios: Leonor Paredes, "San José", en Villarrica, el 3 de noviembre de 1940.
Asambleas de Dios: Movimiento renovador, surgido espontáneamente en los Estados Unidos a fines del siglo XIX.
Adventistas del Séptimo
Día: Su real fundadora y organizadora fue Hellen White,
en Estados Unidos, a mediados del siglo XIX.
Fuentes consultadas:
Estas líneas no cierran, ni mucho menos, el debate sobre este fenómeno. Antes bien, quisiéramos, amigo lector, que nos comuniques tus inquietudes, interrogantes, sobre lo que representan las sectas a fin de poder encarar alguna futura nota como respuesta a tus preguntas.
Escríbenos
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
![]() |
|
Jóvenes de Acción
Católica Argentina
Arquidiócesis de Rosario
|