MONSEÑOR
CARMELO JUAN GIAQUINTA
Arzobispo Argentino en Resistencia (Chaco)
Jueves 30
de Julio de 2001
EL PROFUNDO PROBLEMA MORAL DE LA ARGENTINA
El arzobispo de Resistencia, monseñor Carmelo Juan Giaquinta, remitió a sus pares de la región del NEA las conclusiones de la Jornada de Pastoral Social realizadas el 31 de marzo en la capital chaqueña. El prelado reveló que cuando en uno de los talleres se preguntó si la Argentina tendría su problema resuelto si le condonasen todas sus deudas, la respuesta unánime fue: no. Es decir -consideró-, todos son conscientes de que estamos minados por un profundo problema moral.
El tema de dicha jornada fue Las deudas de los argentinos: génesis, costo y superación, y en cuanto a la deuda del sector público, se concluyó que se ha llegado a una situación límite merced a una actitud pertinaz de la dirigencia de gobernar con déficits, en la creencia de que el Estado lo puede todo, transfiriendo irresponsablemente el pago de la deuda a nuestras futuras generaciones y comprometiendo seriamente su futuro.
La lamentable situación implica desde ya la imperiosa necesidad de un cambio en el comportamiento dirigencial que supere la enfermedad de la demagogia, teniendo en cuenta los intereses superiores de la comunidad por sobre los intereses sectoriales.
Entre los factores que agudizaron el proceso se señalaron las malas e ineficientes administraciones; el uso irresponsable del crédito, fundamentalmente para hacer frente a gastos corrientes; la resistencia a una necesaria reforma del Estado; la incapacidad en la lucha contra la evasión impositiva; la corrupción entronizada en varios nichos del poder agravada por la certeza de impunidad; falta de una planificación global y de políticas racionales a mediano y largo plazo; la carencia de un espíritu de consenso en la dirigencia para encarnar políticas de estado.
Y como solución desde el pueblo mismo se propone, entre
otras cosas, reconocer que los derechos de los ciudadanos tienen la
contrapartida de las obligaciones; reclamar que se termine con el doble discurso
de las promesas
incumplidas e imposible de concretarse; comenzar a pagar la deuda social referida
a una acreencia esencial y exclusivamente moral.
Deuda social
Acerca de la deuda social, se aclaró que no radica en la deuda pública ni en la externa, sino en lo inverso: los acreedores de la deuda social son los endeudados en lo económico y financiero.
Son acreedores sociales -se expresó- todos aquellos a quienes la sociedad no ha posibilitado una vida acorde con su dignidad de persona humana, porque las carencias que sufren no les permiten una vida en libertad, pues ésta se ve coartada por la pobreza económica.
Compromiso
Finalmente, como católicos comprometidos con el destino del país, los asambleístas recomendaron interesar a todos los actores sociales a debatir y profundizar el tema en el marco de la doctrina social de la Iglesia; interiorizar al pueblo de Dios y a sus pastores sobre la gravedad del problema, para que se asuma la cuota de responsabilidad que a cada no le corresponde; bregar por la imprescindible impronta ética en el accionar de los que tienen la responsabilidad de gobernar el País.
Agradecemos este aporte a
AICA, Noticias Argentinas
www.aica.org.ar
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Jóvenes de Acción
Católica Argentina
Arquidiócesis de Rosario
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