Dos días infames en los Estados Unidos
 

        El 6 de marzo de 1857, la Suprema Corte de Justicia de los EE.UU. finalmente arribó a una decisión acerca de una cuestión muy conflictiva que durante años había perturbado a los ciudadanos norteamericanos. En una decisión que marcó un hito, la Corte dictaminó de una vez y para siempre que los negros no eran “personas” legales de acuerdo con la Constitución de los EE.UU.. Un esclavo era propiedad de su dueño y podía ser comprado y vendido, usado, e incluso muerto por el dueño a voluntad de éste. El fallo era definitivo. Lo había decidido la más alta Corte del país.

        Aquellos que se oponían a la esclavitud protestaron, pero se encontraban con esta réplica: “¿De modo que ustedes se oponen a la esclavitud? ¿la encuentran contraria a sus convicciones morales, religiosas y éticas?. Bien, Uds. no están obligados a poseer un esclavo, pero tampoco pretendan imponer su moral al propietario de un esclavo. Él tiene derecho a elegir poseer un esclavo. La Suprema Corte ha hablado. La esclavitud es legal.”

        Pero no lo fue por mucho tiempo. Terminar con la esclavitud costó una sangrienta guerra civil, y fueron necesarias las enmiendas 13a, 14a, y 15a de la Constitución para garantizar por ley la libertad, los derechos civiles y el derecho al sufragio. Desde un punto de vista socioeconómico, sin embargo, todavía estamos bregando por una plena igualdad.

        Mucho tiempo después, el 22 de enero de 1973, la Suprema Corte de los EE.UU.  finalmente arribó a una decisión muy conflictiva que durante muchos años había perturbado a los ciudadanos norteamericanos. En una decisión que marcó un hito, la Corte dictaminó de una vez y para siempre que los seres humanos no nacidos no eran “personas” legales de acuerdo con la Constitución de los EE.UU.. Un bebé no nacido era propiedad de su dueño (la madre) quien podía solicitar que ese bebé fuera muerto por razones de salud (problemas sociales). Esto podía llevarse a cabo en cualquier momento del embarazo, hasta el nacimiento. El fallo era definitivo. Lo había decidido la más alta Corte del país.
Aquellos que se oponían al aborto protestaron, pero se encontraron con una réplica que parecía un eco de la de los días de la esclavitud: “¿De modo que ustedes se oponen al aborto? ¿lo encuentran contrario a sus convicciones morales, religiosas y éticas?. Bien, Uds. no están obligados a practicar el aborto, pero tampoco pretendan imponer su moral a la madre (la propietaria). Ella tiene el derecho de elegir hacerse un aborto. La Suprema Corte ha hablado. El aborto es legal.”

        ¿Pero no por mucho tiempo? Esto ocurrió hace más de 25 años. La meta a lograr es una enmienda constitucional o una revocación por la corte, pero este objetivo, aparentemente, se halla bastante alejado para nosotros. No obstante, el movimiento pro-vida sigue creciendo. Es, en la actualidad, el más grande movimiento de este tipo en la historia de nuestra nación.

        Antes la discriminación se hacía sobre la base del color de la piel. Hoy, sobre la base de la edad y el lugar de residencia (el útero).
 

         Esclavitud                                                               Aborto

        Dred Scott 1875                                                                 Roe contra Wade 1973

            Desición 7-2                                                                         Desición 7-2

      Negros no personas.                                                             No nacidos no personas.

Se los puede vender, comprar y matar.                                       Se los puede tener o matar.

Abolicionistas no deberían imponer criterios                                Miembros de grupos pro-vida
morales sobre propietarios de esclavos.                                       no deberían imponer criterios
                                                                                               morales sobre la madre.

        Esclavitud es legal.                                                                     El aborto es legal.
 

 


Jóvenes de Acción Católica Argentina 
Arquidócesis de Rosario 
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